La confidencialidad de un asesor legal

La confidencialidad de un asesor legal

Un despacho de abogados en Madrid tiene deberes debido a la ley de protección de datos y el tratamiento de los mismos. Estos no deberían ser ni siquiera recordados ya que por sentido común deberíamos dar por hecho. Los abogados en Madrid tenemos la obligación de resguardar y tratar de forma adecuada el tratamiento de los datos y los ficheros, se debe notificar la creación de los ficheros y es necesaria la notificación de su tratamientos a la agencia de protección de datos, que procederá a inscribirlos si la notificación se ajusta a los requisitos exigidos.

Se deberán implantar las medidas de seguridad y se deben establecer los protocolos para atender los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición en plazos breves que deben exceder de un mes y diez días en el caso del derecho de acceso, para los derechos de rectificación y cancelación serán diez días, así como el de oposición respectivamente según el del reglamento.

También es deber de los abogados en Madrid el notificar de una forma adecuada a todos los interesados acerca de los tratamientos de datos que se llevan a cabo en concordancia con el reglamento, lo que ha de hacerse mediante las cláusulas informativas, y en caso de que los interesados lleven a cabo el tratamiento de datos por cuenta de terceros o encarguen ese tratamiento, deberán suscribir un contrato de encargado de este tratamiento, tal como se emana del articulo doce de la ley de protección de datos.

Otra de las cuestiones de enorme importancia que tienen en cuenta los abogados en Madrid, que no siempre se hace y que podría acarrear graves consecuencias en caso de su incumplimiento, es la falta de contrato que hace que la comunicación de los datos de terceros requiera de habilitación.

Por regla general los despachos de abogados en Madrid suelen dar tratamiento solo a los datos que tengan el consentimiento de los afectados, pues de otro forma la comunicación puede llegar a ser considerada como una acción sin consentimiento, aunque en el caso de que estos datos sean suministrados por los propios clientes se pueden facilitar sin que ello suponga en este caso la cesión de los mismos.